Italia ha conseguido que la marca ‘La Mafia se sienta a la mesa’ quede anulada en España, lo que obliga a la cadena de restaurantes nacida en Zaragoza, a cambiar de nombre.

La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ha estimado la petición de nulidad solicitada por Italia al considerar que este distintivo es contrario al orden público y las buenas costumbres, según una resolución de febrero. Italia batalla desde hace años para conseguir que La Mafia deje de utilizar un nombre que considera ofensivo.

La oficina advierte de que esta organización criminal está establecida en España desde antes de que la compañía registrara la marca e informa que sus actividades son «contrarias a los principios éticos y morales reconocidos en todos los estados miembros de la UE».

La cadena de restauración afirmó este jueves que valora junto a su equipo jurídico interponer un recurso de alzada ante la decisión de la Oficina de España de Patentes y Marcas que la obliga a cambiar de nombre tras una iniciativa promovida por la embajada de Italia. Asimismo, aseveró que «no existen precedentes en España» de una decisión semejante e insistió en que una palabra «no cambia 25 años de historia».

La compañía destacó en una nota de prensa que su marca ha sido registrada y renovada en distintas ocasiones por la propia Oficina Española de Patentes y Marcas a lo largo de más de dos décadas. También señaló que ha intentado en varias ocasiones mantener un diálogo directo con el embajador italiano, que impugnó la marca, para explicar el origen y el sentido del nombre, sin que dichas solicitudes hayan sido atendidas.

«A lo largo de estos años hemos intentado explicar en numerosas ocasiones el origen y el significado de nuestro nombre y no hemos tenido la oportunidad real de hacerlo. Sin embargo, no vamos a entrar en confrontaciones hacia interpretaciones negativas sobre el nombre de la marca», señalaron fuentes cercanas a la compañía, que afirmaron que son «ajenos a cualquier connotación negativa que se nos achaca desde la OEPM y la Embajada Italiana».

Estas mismas fuentes indicaron que el foco de la compañía está en seguir construyendo el futuro de la misma y mantener intacta la esencia del proyecto, «una propuesta gastronómica italomediterránea de calidad y una experiencia diferencial en restauración».

Nuevo nombre

Por otra parte, la compañía indicó que hace un año tuvo conocimiento del procedimiento impulsado ante la Oficina Española de Patentes y Marcas. Tras ello, la compañía inició un proceso de reflexión estratégica junto a consultoras especializadas y despachos de abogados. Fruto de ese trabajo, la compañía lleva más de un año analizando la situación, incluyendo la posible definición de un nuevo nombre que permita reforzar su posicionamiento a largo plazo.

La marca, nacida en el año 2000 de la mano de dos amigos apasionados por la gastronomía italiana, debe su nombre original al libro de recetas con el mismo nombre que sirvió de inspiración a sus creadores a la hora de abrir las puertas de su primer restaurante. Actualmente, con cerca de 100 restaurantes de La Mafia se sienta a la mesa, y otros más de 30 locales entre Ditaly y La Boutique Trattoria Viajera, con alrededor de 2.500 trabajadores.

En 2025, la compañía superó los 132 millones de euros en ventas, un 12,3% más que el año anterior gracias a los más de cinco millones de clientes que visitaron sus establecimientos. La firma realizó 21 nuevas aperturas en España, Portugal y Andorra, reforzando su presencia en ubicaciones clave y avanzando en su crecimiento internacional.

 

 

LA IMPORTANCIA DEL NAMING

El nombre de la cadena de restaurantes, según sus fundadores, se inspira en un libro de recetas titulado “La mafia se sienta a la mesa”. También han invocado la libertad de expresión y el uso frecuente de la palabra mafia en ámbitos audiovisuales y literarios. Dicho de otro modo, presenta la marca como un guiño cultural, no como una exaltación del crimen. Y es lógico. Pero igual no se ve así desde el país vecino, donde sin duda la marca no ha caido en gracia.

Es por ello, la línea que separa lo artístico de lo comercial es justo donde Italia cree tener ventaja. Según el experto citado, no es equiparable emplear un concepto en una obra creativa que hacerlo para identificar un negocio, porque en este segundo caso se corre el riesgo de banalizar hechos dolorosos. 

Vemos sin duda un problema de percepción y connotaciones totalmente distintas, siendo un país tan cercano.  

Desde un punto de vista estratégico, como es la propia estrategia de naming, probablemente nunca se penso en una expasión de la marca, en los turistas visitantes de otros países o de la propia Italia , o otros detalles que hicieran «ver» una marca incomoda o con connotaciones históricas negativas. Cualquier marca que intente comercializar un producto utilizando términos como «nazismo», «terrorismo» o nombres de organizaciones criminales activas suele toparse con el mismo muro legal (contrario a las buenas costumbres). Esta parte legal sin duda ha de tenerse en cuenta , aunque a veces resulta díficil verla venir. 

Al igual que la cadena española, existen mas de 300 restaurantes en el mundo que hacen referencia a la mafia siciliana, incluyendo nombres como «Baciamo le mani» (Bésame las manos) o «Cosa Nostra». Estos negocios suelen enfrentar críticas por banalizar actividades delictivas reales o por ser considerados contrarios al «orden público» o a la dignidad de las víctimas. Otros restaurantes ambientados en temática carcelera como Alcatraz o la tan de moda serie Peaky Blinders.

Desde Talento Marketing Solutions damos importancia vital a la estrategia de Naming como primer paso a la hora de crear cualquier negocio. Una tarea sin duda complicada a la que generalmente la gran mayoría de clientes no le dedican suficiente tiempo ni recursos. Para los que somos apasionados del marketing y del cine y en particular películas como la saga de EL PADRINO , quiza un » La FAMILIA se sienta a la mesa » hubiera dado mismo resultado en objetivos comerciales y menos dolores de cabeza ….;)